El estado de Veracruz enfrenta una de sus peores emergencias ambientales en años tras la expansión de un derrame masivo de petróleo que ya afecta más de 630 kilómetros de litoral entre Veracruz y Tabasco, contaminando playas, manglares, lagunas y zonas arrecifales.
El derrame, detectado desde los primeros días de marzo, inició en playas del sur de Veracruz como Pajapan y Mecayapa, pero la mancha de hidrocarburo se ha desplazado hacia el norte debido a las corrientes del Golfo de México.
Actualmente, se han identificado más de 50 puntos afectados en 13 municipios del estado, incluyendo Pajapan, Mecayapan, Coatzacoalcos, Alvarado, Actopan, Chachalacas, Tuxpan, Nautla, Cazones y Tamiahua. En algunos lugares, el hidrocarburo ha llegado incluso a zonas de uso turístico, como la zona conurbada Veracruz–Boca del Río.
¿Qué provocó el derrame en Veracruz?
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, afirmó que el derrame no fue causado por Pemex, sino por un barco privado que realizaba trabajos petroleros frente a las costas de Tabasco.
De acuerdo con sus declaraciones la embarcación pertenece a una empresa privada que operaba con permisos otorgados tras la reforma energética de 2013. El derrame fue contenido en alta mar, pero la mancha se desplazó hacia Veracruz. La ASEA, Profepa, Semarnat y Semar investigan responsabilidades.
El daño ambiental es profundo y ya se han documentado múltiples especies afectada como al menos 6 tortugas, 2 delfines y varias aves que han sido hallados muertos con manchas de chapopote.
El derrame coincide con el inicio de la temporada de anidación de tortugas laúd, verde, lora, carey y caguama, todas en peligro de extinción.
En Nautla y Costa Esmeralda, el petróleo llegó a playas que son de alto valor ecológico para el desove. Organizaciones ambientales también reportan contaminación en arrecifes coralinos y rocosos, parte del Corredor Arrecifal del Golfo de México.
La crisis también es económica ya que 39 comunidades han sido afectadas directamente por la presencia de hidrocarburo.
Los estragos incluyen redes, lanchas y motores dañados, pérdida de cultivos de ostión y otras especies y suspensión temporal de actividades pesqueras en zonas como Nautla. En total, más de 25 mil pescadores han visto comprometida su principal fuente de ingresos.
La Secretaría de Marina (Semar) ha intensificado las labores de limpieza y recientemente ha retirado 3.5 toneladas de residuos sólidos con hidrocarburo, en total, se han recolectado 91 toneladas de material contaminado desde el inicio de la emergencia.
No obstante, activistas denuncian que las labores están concentradas en playas turísticas, dejando sin atención suficiente a zonas pesqueras y arrecifales.












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